James de Royal Pirates habla abiertamente sobre cómo cambió su vida después de su lesión

En junio pasado, el bajista de la banda de rock Royal Pirates, James Lee, sufrió severos daños en la muñeca izquierda y el hombro. Esto retrasó el regreso del grupo haciendo que el guitarrista cambiara de instrumento.

En reciente entrevista, James habló sobre el accidente y reveló: “Fui a cenar a un restaurante en Seúl con un amigo. Abrí la puerta y miré a mi alrededor por mi amigo que había llegado antes que yo. Después la pared del marco de acero y el vidrio cayeron sobre mí. El cristal cayó sobre mi cabeza mientras que el marco cayó sobre mi hombro izquierdo y la muñeca”.

El bajista perdió el conocimiento y fue forzado a tener una cirugía de ocho horas para volver a conectar la muñeca. Los médicos le habían dicho que podría sufrir dolor por los nervios cortados y le dieron la opción de cortar por completo la muñeca y usar una prótesis. Él se negó porque no quería dejar la música. Debido al sangrado abundante y la larga cirugía, también tuvo que recibir transfusiones de sangre hasta que sanó arteria.

Debido al dolor y al estrés postraumático que persistieron, se hizo evidente que no podría tocar el bajo y el productor Jung Jae Yoon lo convenció para que aceptara tocar el teclado. Para el pasado regreso de Royal Pirates, James tocó el teclado en lugar del bajo, el cual tocó por 13 años.

“Es como si un cuchillo presionara mi piel”, dijo James de su lesión. “No puedo olvidar la pesadilla de ese día”.

Su agencia dijo: “Después del accidente, el restaurante ha tratado de tener una amistosa discusión sobre este asunto mediante un abogado. Pero, ¿cómo se puede compensar el futuro de un músico que no sabe hacer nada, excepto crear música? Antes no estábamos seguros de cómo la lesión afectaría su carrera musical, pero ahora vamos a iniciar un procedimiento judicial”.

En el pasado, James era muy activo en varios deportes y ahora está experimentando la terapia física para su lesión. A lo largo de la entrevista, él hacía rodar una pequeña pelota amarilla en su mano, un ejercicio diseñado para ayudarle a recuperar la sensibilidad de los nervios dañados. Él dijo: “Es mi esperanza”.

Fuente (1)

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